Whatsapp +34 644 429 972 [email protected]
Seleccionar página

La norepinefrina, también conocida como noradrenalina, es una molécula fundamental en nuestro organismo que puede tener funciones como hormona y como neurotransmisor, teniendo ambas importancia en los trastornos de ansiedad.

La norepinefrina como hormona cobra importancia por ser una de las hormonas del estrés afectando a la amígdala central, parte de nuestro cerebro que se encarga de la atención y del control de las respuestas a los estímulos externos. Por otra parte, cuando actúa como neurotransmisor se encarga de controlar el ritmo cardíaco, siendo mayor la frecuencia cardíaca cuanto mayores son los niveles de norepinefrina en nuestro organismo.

No siempre actúa en solitario. La norepinefrina se asocia a otras moléculas para cumplir otras funciones en el sistema nervioso. Por ejemplo, cuando actúa junto a la epinefrina interviene en las reacciones que tiene nuestro cuerpo ante aquellas situaciones que nos hacen huir o luchar, aumentando con ello el ritmo cardíaco y acelerando nuestras constantes vitales.

Estas funciones de la norepinefrina hacen que sea una molécula que esté relacionada con los trastornos de ansiedad, ya que una alteración en sus niveles puede tener graves consecuencias en el sistema nervioso y aumentar los niveles de ansiedad considerablemente.

relacion entre la norepinefrina y la ansiedad

Por lo tanto, tenemos que un exceso de norepinefrina va a provocar respuestas en nuestro organismo como un ritmo cardíaco acelerado, un aumento de la presión sanguínea y una mayor sudoración, sobre todo de las palmas de las manos. También es la responsable de los ataques de pánico y los problemas de concentración. Los ataques de pánico tienen lugar cuando los niveles de norepinefrina aumentan de forma considerable y de manera repentina.

Otros síntomas muy comunes que tienen lugar cuando se da este exceso de norepinefrina en nuestro cuerpo son mareos, náuseas, sensación de desmayo, falta de aire al respirar, hormigueo en manos y pies, y dolor o presión en el pecho.

Por otra parte, el déficit de norepinefrina está relacionado con la depresión. Esto provoca que antes de recibir cualquier tipo de tratamiento farmacológico para nuestro trastorno de ansiedad vamos a tener que someternos a diferentes pruebas para saber si nuestra ansiedad se debe a una depresión, si la ansiedad nos está provocando una depresión o si lo que padecemos es un trastorno de ansiedad sin que haya depresión de por medio.

Otros neurotransmisores igualmente importantes que tienen una relación directa con la ansiedad son la dopamina, el ácido gamma aminobutírico (GABA), el glutamato, la serotonina o la acetilcolina. Algunos como la serotonina van a cobrar más importancia que otros, pero siempre va a ser necesario que los niveles de todos ellos sean los correctos para un buen funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Si sospechas que una alteración de alguno de estos neurotransmisores puede ser el responsable de tu trastorno de ansiedad, lo más recomendable es que acudas a un especialista del sector y le cuentes tus dudas y preocupaciones para que te mande las pruebas oportunas y ayudarte a deshacerte de la ansiedad.